GEDO SENKI
Trailer 2:
Trailer uno aquí
Será la nueva película de mi admirado Hayao Miyazaki, el número uno, el rey, el mejor.
En inglés se llamará “Tales of Earthsea”, en español parece que “Terramar”.
No puedo esperar…
Trailer 2:
Trailer uno aquí
Será la nueva película de mi admirado Hayao Miyazaki, el número uno, el rey, el mejor.
En inglés se llamará “Tales of Earthsea”, en español parece que “Terramar”.
No puedo esperar…

EL PUEBLO DE CUEVAS DEL BECERRO, CON TODAS SUS ORGANIZACIONES SOCIALES, CONVOCA UNA HUELGA GENERAL CONTRA EL COMPLEJO “LOS MERINOS”
PIDEN A LA JUNTA QUE PAREN EL PROYECTO URBANÍSTICO DE LOS MERINOS,
Por primera vez en la historia del pueblo, todos los colectivos sociales se unen para convocar una Huelga General el jueves 26 de octubre, para protestar contra la construcción del complejo urbanístico Los Merinos y que la Junta de Andalucía paralice el proyecto.
El citado complejo, que ya se está empezando a construir, consta de dos campos de golf, 800 chalets de lujo y dos hoteles, que irían sobre el acuífero que abastece a tres pueblos y dos pedanías (Cuevas del Becerro, Arriate, Setenil, La Cimada y Los Prados), con un total de 10.000 habitantes afectados. Al tratarse de un acuífero deficitario, la Cuenca Mediterránea Andaluza no ha dado al proyecto concesión de agua, un requisito imprescindible para cualquier construcción que necesite de ella. A pesar de todo, las perforaciones en el acuífero continúan, poniendo así en peligro tanto el abastecimiento urbano como la calidad de las aguas subterráneas.
La Junta de Andalucía ha presentado alegaciones al proyecto, pero el ayuntamiento de Ronda no lo ha tenido en cuenta. Mientras la Junta sólo acepta para esta finca un máximo del 25% de superficie construida, el proyecto tiene definido más del 60 %.
Por si todo esto fuera poco, en la zona en la que va el macroproyecto, se encuentra el encinar mejor conservado de la provincia de Málaga, que pertenece a la Reserva de la Biosfera de la Sierra de las Nieves, en cuya protección el Gobierno de España tiene compromisos internacionales a través de la UNESCO. Este encinar quedará totalmente destruido si la obra se completa.
Los tiempos cambian, las costumbres, las tecnologías, y los soportes musicales también.
Argumentan los detractores de la descarga gratuita de música por internet que los artistas perderán tanto dinero que no serán capaces de vivir de su trabajo. Mentira.
Que canten, que a eso se dedican, ¿no? Que vivan de los conciertos. ¿O antes de la existencia de los discos, o de que estos fueran rentables, no había músicos que vivían de su trabajo?
Internet debería servir para popularizar artistas y sus canciones, fama que luego aprovecharían para llenar sus conciertos .
Nos ahorraremos esas malas voces disimuladas por la tecnología.
Por desgracia, esta teoría no se puede aplicar a las películas, normalmente su uso se limita a una visión y no hay espectáculo en directo.
Ni decir tiene que estoy en contra de comprar en los top manta porque eso favorece a las mafias, con todo lo que ello conlleva. Ni porque ayude al que te vende, que no.
Hay otro factor, novedoso, que hemos de tener en cuenta, y que habla a favor de la descarga de música por internet: es más ecológico. Ahorra en material, en generación de basuras, y elimina los costes de distribución en términos de consumo de carburante (todo esto si lo que se descarga de internet no se graba luego en un cd virgen, claro).
Cierto que el uso de ordenadores también consume energía y genera basura, pero cada día se hacen más avances en electrónica verde y reciclaje.
En concierto son bastante buenos, la verdad, pero con el último han decaído, para mi gusto, demasiado flamenqueo. El cantante tiene voz para la fusión, pero no para meterse en honduras.
Hoy nos ha dado por ellos otra vez.
Supongo que es como todo, como cuando se habla de los ex, mientras estás enamorado todo es maravilloso y fantástico, cuando pasa el tiempo ya no era tan bueno.
Conocemos el grupo desde el principio de los principios, desde la primera maqueta, y van por el tercer disco.
Fue la hermana de Pablo, el bajo y compositor, quien nos presentó a Abejita y a mí. Cosas de la vida, dejamos de hablarnos. Pero buenos tiempos pasamos con el grupo y su música (prefería los principios, AmorPostal, LaParejaPerfecta…). Ahora en Andalucía son bastante populares. Repito, en concierto merecen la pena, animosos, buen rato garantizado. Si alguna vez tenéis la oportunidad no os lo perdáis. Una cosa no quita la otra.
Más aquí.
Como le comentaba a Brixta en el post anterior nosotros también vivíamos en el campo y teníamos camadas de perros, pastores alemanes, prácticamente cada año. En una ocasión nos dijeron a mi hermana, a mis primas y a mí que nos podíamos quedar cada una con un perro.
A la mía la llamé Diana. Como iba a ser sólo mía me volqué con ella. De pequeña la llevaba siempre en la canasta de mi bicicleta (rosa, sí). Con sólo seis meses sabía hacer de todo, desde lo típico de la patita, echarse y sentarse hasta truquillos de traer cosas y dar vueltas. Era inteligentísima, una maravilla. Sabía cuando yo estaba triste, teníamos una compenetración fuera de lo normal. En mi casa nunca le enseñamos a los perros a atacar, pero recuerdo que fue increíble lo que pasó una vez. Íbamos de paseo Diana y yo, a pie a esa vez, y vi otro perrillo pequeño muy a lo lejos, ni idea de dónde había salido. Se me ocurrió la genial idea de decirle (la primera vez que salían esas palabras de mi boca): “¡Diana, ataca!” y cogió Diana y echó a correr campo a través a por él, como alma que lleva el diablo. Y yo, asustada, alucinando: “¡Diana, no, no, para, ven!”. Se paró y me miró. Yo creo que pensó: “eres tonta”, y volvió, con le corazón que se le iba a salir y yo igual. Había sido sólo por el tono de voz, me había entendido, eso os da una idea de lo compenetradas que estábamos.
Pues un día, tendría ella seis meses, yo unos once años, desapareció. En mi casa, casi siempre que moría un animal decían que se había perdido para no darnos un disgusto a los niños (qué tontería, pienso ahora). Yo a esa edad ya me había dado cuenta de la estrategia, por eso pregunté insistentemente si se había muerto, pero mi madre me juró que no. Entonces la empecé a buscar, a preguntar a todo el mundo. No lo podía entender, ella no se perdía… Durante un tiempo dediqué varias horas al día a dar vueltas con la bicicleta a buscarla. Llegué a ir tan lejos como nunca antes había estado, pero nada. La llamaba y la llamaba, y nada.
Se me acabó pasando, pero nunca más quise encariñarme tanto con un perro. Sí, los quería a todos, pero por encima.
Pasó el tiempo, yo ya iba a la universidad y tenía coche. Un fin de semana fui de visita a mi casa y conducía sola, por gusto, cerca del río, descubriendo rincones que desconocía. Llegué hasta el mismo margen del río y me bajé para verlo mejor.
Entonces escuché unos gemidos y unos ladridos cortos, de perro. Algo se despertó dentro de mí, busqué y a lo lejos vi un perro que saltaba sujeto a una tensa cuerda larga… ¡era ella! No cabía duda, su carita pequeña, sus ojillos negros… y yo “¡Diana, Diana!” y ella que daba saltos. Vaya que si me reconoció… No puedo evitar emocionarme al recordarlo. La abracé, lloré… De pronto noté que hacía unos extraños, a pesar de todo el tiempo que había pasado me di cuenta de que lo que hacía no era normal, me quería decir algo… La dejé hacer. Me llevó hasta una caseta junto al invernadero derruido al que estaba atada, y me lo enseñó: tenía un perrito, uno solo, negro y ciego.
Me fui a mi casa, dispuesta a pedirle explicaciones a mi madre. Resulta que mi tío se la había regalado al dueño de un invernadero de claveles que había junto al río. No se había muerto, pero tampoco me dijeron la verdad. Le dije que quería recuperar a la perra y me dijo que no podía quedármela, que la perra era de ese hombre y que yo estaba en la universidad y tampoco podía cuidarla, que ella no estaba acostumbrada a estar en un piso.
Me resigné temporalmente mientras pensaba en una solución.
La siguiente vez que fui a mi casa lo primero que hice fue ir al invernadero. Diana no estaba. Busqué al dueño. Diana había muerto, porque como estaba atada, el río se había desbordado y había muerto ahogada.
Nunca los perdonaré: a los demás por razones obvias, a mi madre por haberme mentido y por haberme dejado buscarla tanto (ella dice que prefería eso a que me peleara con mi tío –total para nada, con el tiempo acabé enfadándome con él por otros motivos-).
Hijos de puta todos.
Yo era de esos niños que juegan descalzos en el campo. Mi madre insistía en que me pusiera los zapatos, pero casi siempre lograba escabullirme.
Recuerdo que tenía memorizados los caminos, porque entrando el verano los cardos se ponen resecos y pueden hacer bastante daño al pisarlos. Lo pienso y ahora no podría hacer las mismas cosas, supongo que a todos nos pasa lo mismo con ejercicios de nuestra niñez. Me retaba a mí misma, caminos más difíciles, a toda carrera, una combinación de memoria y agilidad física. El placer de llegar... El placer de pisar una roca tibia al atardecer, y el apretar los dientes al hacerlo sobre una demasiado caliente en verano.
Por agosto o así, yo misma acababa poniéndome zapatos, porque la cosa se ponía imposible con tanto pincho y tanto calor.
Total, que casi siempre andaba descalza por ahí.
Un día, yo tendría unos ocho años, sucedió algo horrible:
Era verano, por la mañana, pero tarde ya. Fui la primera en despertarme y, como otras veces, lo primero que hice fue dirigirme, descalza, a la puerta principal (tiempos estupendos en los que la puerta se tiraba abierta todo el día). Tras abrirla di un paso hacia delante.
Había un sol potente que al principio me deslumbró, por lo que percibí lo anómalo antes por el tacto que por la vista. Sentí humedad bajo mis pies. Miré hacia abajo, extrañada, y lo que descubrí me horrorizó. Estaba de pie sobre un inmenso charco de sangre. Viscosa, tibia y oscura. Miré alrededor y me desconcerté aún más: trozos de carne y pelos dispersos por todo el porche, múltiples salpicaduras en la pared blanca, grandes cantidades de sangre que hacían presagiar que algo fuera de lo normal y terrible había sucedido. Y ese olor penetrante Me quedé petrificada, mirando a todos lados, buscando el origen de semejante desastre. Parecía deliberado, y lo era.
Lo comprendí en pocos segundos, menos mal, porque aquello era fácil que despertara en la imaginación los peores horrores. Me calmé, aunque en seguida supuse que tendríamos que desprendernos de ese perro o tenerlo atado o muy vigilado, porque aquello no podía ser.
Unos días antes habíamos adoptado a un perro que el dueño, un camionero, había abandonado o perdido. Era un doberman marrón, precioso y simpatiquísimo, al que llamamos Rocco. Era muy inteligente y rápidamente asimiló que su nuevo nombre era ése y acudía cuando se lo llamaba. Venía como para complacernos, pero en realidad hacía lo que daba la gana. Tenía dos defectillos de educación el perro: tendía a subirse a todo coche que veía abierto y perseguía a los gatos.
Lo de los gatos ya lo habíamos notado y le habíamos regañado, pero como hacía lo que le daba la gana, se ve que esa noche había querido traernos unos cuantos trofeos. Había matado a todos los gatos de los alrededores que había pillado, los había traído a nuestra puerta y los había descuartizado allí.
No sabíamos bien qué hacer con el perro. A pesar de todo no me caía mal. Lo tuvimos una temporada, al fin y al cabo ya se había cargado a los gatos. Un buen día se subió a un coche y desapareció como había venido.
Yo, un poco.
Mix mix de curiosidades (directo desde mi carpeta de favoritos):
Ayer fuimos a ver “El laberinto del Fauno”. Cuando volvimos hicimos una crítica conjunta, que se puede leer aquí.
En resumen: por desgracia, no merece la pena ir a verla, es decepcionante, por lo que no pasa nada si leéis el argumento.
He traducido un artículo sobre el desafío del desarrollo sostenible a escala global, para que lo pueda leer más gente, porque creo que aporta ideas fundamentales. Entre otras cosas, explica por qué para solucionar el tema del medio ambiente primero hay que acabar con la pobreza. Es bastante largo, lo siento muchísimo, pero creo que ameno y sobre todo esclarecedor.
http://ganarlagranapuesta.blogspot.com/
Regina Spektor & The Strokes - "Post Modern Girls"
“Ahora se estila cada uno en su casa”, dice una vieja del pueblo, refiriéndose a que con el crecimiento del pueblo todo el mundo vive de una manera muy independiente. Hasta no hace tanto yo era la que se rapó y se fue a abortar a Londres.
Sí, me rapé hace más de diez años, dos veces además, porque me gustó. Y me rapé al 0 (lo recomiendo a todo el mundo una vez en la vida, la piel de la cabeza es increíblemente suave y sensible).
A abortar no fui, más que nada porque nunca he estado embarazada, pero a Londres sí, con mi amigo J. Nos fuimos a Londres un fin de semana, nuestras familias se enteraron y todo el mundo pensó y difundió que habíamos ido a abortar (por aquél entonces todavía no le habíamos dicho a nuestras familias que entendíamos). Luego no hubo manera de desmentir el rumor.
Ése viaje a Londres es una de las anécdotas más referidas de mi vida y de la de mi amigo. Lo mejor es cuando nos juntamos los dos para contarlo y hacemos el teatrillo de que nos peleamos. El viaje consistió en “si algo puede salir mal…” al cuadrado, pero es de los que cuando pasa el tiempo te ríes de verdad.Es de las cosas que hay que contar en persona. Cuando nos referimos a esta anécdota, que es muy larga para contar siempre (todo cansa), es sinónimo de noche de buen ánimo y pasarlo bien.
No me quitaba el sueño, me daba más risa que otra cosa, a esas alturas pasaba bastante de la gente del pueblo.
Ahora el pueblo ha crecido tanto que ya es muy difícil llevar la cuenta de todo. Calculo que es unas diez veces mayor, casi todo el crecimiento en los últimos cuatro años. Pasamos de no tener supermercado a que nos pusieran un SuperCor. El Lidl está en construcción.
Lo malo de irse al campo es tener que luchar por esa aceptación otra vez (yo sí sé lo que es un pueblo). Confiemos en que todos sitios hay gente buena.
A mí me hubiese gustado Casares, pero es demasiado caro, a miles de personas se les ha ocurrido la misma idea.
Pero vamos, que mientras tanto nos quedamos en Málaga, disfrutando del bullicio del centro, de las rutas de bares de tapas, del pescaíto, de olvidarte de guantes y gorros, de las calles peatonales y de los jardincillos de la catedral (son de un exquisito buen gusto, los bancos mal colocados en mi opinión, pero sólo tengo esa pega).

Casares, pueblo singular y rebelde, a lo largo de la historia ha resistido contra los cristianos, los franceses, los fascistas, y ahora contra los especuladores...
Es que Casares, ya se sabe, siempre ha sido un pueblo de "comunistas"...
Entre Estepona y Sotogrande, núcleos duros del turismo de la costa, Casares es un pueblo blanco, colgante sobre una ladera muy escarpada (de ahí su capacidad de resistencia a las diversas guerras de la historia), con preciosas vistas al mar, a Gibraltar y a África, que se mantiene intacto a los empujones del turismo . Tiene sólo cuatro mil habitantes, pero el término municipal es enorme, uno de los más grandes de Málaga, aunque sólo cuenta con una franja costera de dos kilómetros, divididos en tres playas.
Sus orígenes se remontan al Paleolítico,a íberos y a fenicios, a romanos. Baluarte de la cultura andalusí, fue uno de los últimos reductos musulmanes en caer ante los cristianos. Durante el levantamiento morisco de Al-Fair contra Felipe II, en 1570, Casares fue el centro de las operaciones.
Durante la ocupación francesa de principios del s.XIX, los franceses nunca lograron someter al pueblo.

En Casares nació Blas Infante, impulsor de la autonomía de Andalucía y creador del himno y la bandera, que murió fusilado en 1936 en una carretera de Sevilla.
Durante la guerra civil aguantó bastante. Muy al principio de la contienda, la población del Campo de Gibraltar que huía de las tropas golpistas caminó hasta refugiarse en Casares. Luego tuvieron que huir hacia Málaga y volver a huir hacia Almería (hecho que se se conoce como "La Desbandá", ver post anterior).
Recientemente han tenido lugar en el pueblo actos de recuperación de la memoria histórica, consistentes en el levantamiento de fosas comunes y en homenaje a los que fueron fusilados sin juicio ni motivo.
Ya con la democracia, la izquierda siempre ha conseguido ganar en las elecciones locales. El grupo G.I.L. llegó a formar ayuntamiento, pero duraron sólo una legislatura. Con esta excepción, siempre ha gobernado IU. No se piense que es un gobierno municipal que se niega al turismo, algún que otro campo de golf hay, pero por lo menos revierte el mucho dinero que sacan los ayuntamientos de estas cosas en la ciudadanía y hacen la expansión de una manera relativamente lógica y ordenada. (No significa que yo apoye totalmente su política, que discrepo en muchos puntos). Florentino Pérez les ha echado un pulso y lo ha perdido. Quería hacer una urbanización más grande que el propio pueblo. Amenazó cuando le negaron los permisos, pero se ve que no pudo cumplir la amenaza.
Ahora Casares se distingue por una política social que es la envidia de todos los pueblos de alrededor, con muchos actos culturales para lo pequeño que es el pueblo, guarderías gratis y colegios abiertos los veranos con talleres y actividades de ocio, para las madres y padres que trabajan, y becas para los que quieren ir a la universidad. Apuestan por la preservación del medio ambiente y las energías alternativas (en especial la eólica), por el turismo rural...

Casares siempre fue el último bastión. Ojalá que se mantenga así por muchos años.
En febrero de 1937 Málaga fue bombardeada por la aviación italiana y el bando nacional, provocando una huida masiva de ciudadanos, por miedo a las represalias, (entre 125.000 y 150.000 refugiados - en su mayoría mujeres y niños - ), hacia la zona republicana de Almería, a través de la carretera de la costa.
En Málaga se encontraban ya miles de refugiados llegados desde la Costa del Sol y el Campo de Gibraltar. Los refugiados salieron a pie con destino a Almería, utilizando la única vía de escape libre: unos 200 km de carretera construida sobre la ladera de los acantilados y al borde del mar. La prensa internacional lo describió como “el éxodo más dramático conocido hasta hoy en la Historia de Europa”.
Duró una semana. Mataron a miles de personas, ametralladas y bombardeadas por buques franquistas y aviones nazis, alemanes e italianos, que dispararon a la carretera de la costa durante varios días. Los buques no tuvieron ningún tipo de oposición militar, por lo que pudieron acercarse a escasos metros de la carretera para lanzar sus proyectiles. Desde la carretera se podía ver el alborozo de los marineros franquistas mientras disparaban sus proyectiles. Cálculos optimistas hablan de unos 5.000 muertos (la mayoría mujeres y niños). Los que no murieron bombardeados lo hicieron de hambre (ancianos y niños perdidos principalmente, que no podían seguir el camino).
Este hecho se conoce como "el Crimen de la Carretera de Málaga" o más localmente como "la Desbandá" y fue silenciado durante muchos años.
Norman Bethune, el cirujano canadiense que lo dejó todo y se enroló como voluntario para ayudar a los republicanos, hizo un reportaje fotográfico. Algunas de sus fotos se pueden ver aquí:
Yo tenía una novia que se empeñaba en decirme las cosas importantes de nuestra relación a través de canciones. A veces era bonito, pero llegaba el punto en que empezaba a cansar, sobre todo cuando no entendías bien la letra o el significado de una canción, le pedías traducción al idioma de los mortales y se negaba. Al final me exasperaba. Era una relación que no tenía futuro.
Una vez, casi al final, me puso esta canción que me tropezado hace un rato (no sé título ni cantante –lo sabía pero se me ha olvidado completamente-, si alguien la reconoce que se manifieste, por favor).
Me preguntó qué me decía la canción, le dije que nada, que no veía que tuviese nada que ver con nosotras. Mentí, bellacamente. Me jodieron ciertas verdades, pero me molestaba más su papel de víctima.
No se lo merece, porque al final se portó fatal, pero ahora, con el tiempo y la distancia, y sabiendo que no se va a enterar, creo de justicia reconocerle su parte de razón.
No tenía futuro…
Un par de enlaces de interés:
http://www.escolar.net/MT/archives/2006/10/control_c.html
En Estados Unidos peligra la neutralidad y pluralidad de internet.y ya se sabe, de EEUU a aquí hay un clic.
Ahora mismo tu compañía proveedora de internet no elige qué sitios web van más rápido en tu ordenador, no pueden decidir que Google cargue más rápido que Yahoo, por ejemplo, o que la página web de una compañía que ellos poseen se abra más rápido que la de otro competidor más pequeño. Eso es por la Neutralidad en la Red, la regla que ha imperado desde la creación de internet, que dice que los proveedores de internet no pueden discriminar entre websites.
Las compañías de teléfono y cable dominantes (como AT&T, Verizon, BellSouth, Comcast, y Time Warner) presionan al Congreso para que apruebe una ley que elimine permanentemente la Neutralidad en la Red y así poder poner herramientas en internet que priorice los sitios que les paguen más.
http://www.savetheinternet.com/=threat
Me voy unos diítas a la casa familiar, no sé si me conectaré (ya me las apañaré…)
Todavía no tengo las fotos de Milán, pero mientras os dejo mi enlace de Flickr, (acabo de cambiarle la configuración público/privado), para que no me echéis tanto de menos, jejeje. No son la gran maravilla de fotos, (me da hasta apuro con la de profesionales y semiprofesionales que pululan por aquí), son sólo unas muestras: http://www.flickr.com/photos/30374193@N00/
Cuando vuelva meto las fotos de Milán y alguna de Carrie, que ya está más grandecit@ (es un monstruo temible, de hecho).
CiudaRSE.
Al final, esto:
Mr Brightside
en grande se ve mejor (como todo el mundo sabe)
La otra canción que me gusta del primer disco es Somebody Told Me, su primer single
mucho youtube, mucho youtube, pero se ve fatal
(el emperador va desnudo, shhh)
ah, y no sé si os habéis fijado, pero ahora (creo que tiene que ver con la compra) muchos vídeos no se pueden ver porque aparece esta información: This video has been removed due to copyright infringement.
El single del último disco de este grupo de Las Vegas se llama "When we were young" y he encontrado un vídeo (montado aparte, supongo) con imágenes de lo que supongo es una película y esta canción de fondo. Es un auténtico DRAMA GAY:
¿Alguien sabe a qué película corresponden estas imágenes?
El disco nuevo entero se puede bajar de esta página:
http://oscdn.com/files/273676/The_Killers_-_Sam_s_Town.zip.htm
You'll wish it were only a nightmare...
Este año vuelve tocar mi cumpleaños en viernes trece, lo que pasa es que esta vez no lo voy a celebrar, porque ya lo he celebrado, con un amigo cuyo cumpleaños es diez días antes que el mío (somos del mismo año), yéndonos a Milán. Tampoco lo voy a celebrar porque Abejita no va a estar aquí y, yo que me conozco, prefiero que el día pase de lo más normal.
Abejita no estará porque ahora le toca a ella el viaje con sus amigos. Es lo que tiene. Yo podría haber ido si hubiera querido (que su viaje no es cerrado) pero prefiero aprovechar para ver a la familia.
Y después de contar mi vida tengo que decir que me encanta que mi cumple caiga en viernes trece (cuando cae en martes también). Y eso de su relación con la mala suerte doy fe de que es mentira, porque yo he tenido casi siempre mucha suerte con todo o por lo menos lo normal que todo el mundo cuyo cumpleaños cae en otras fechas.
Este año voy a echar de menos la celebración de Halloween, que lo viví celebrándolo hace dos años en Gales y el siguiente con mis amigos americanos (mejor Gales). Qué divertido…
Ohhhh, acabo de mirar “viernes 13” en Google buscando una foto del cartel de la película para ilustrar el post y he descubierto esto:
“El miedo a los viernes 13 se llama paraskavedekatriafobia o friggatriscaidecafobia, siendo una forma especializada de triscaidecafobia, o fobia al número 13.” Nunca había oído nada semejante.
Qué interesante… (En el 2029 tendré cincuenta y cinco años, si llego).
ddddddddddddd
No tiene nada que ver, pero he aquí unos gráficos interesantes y bien hechos.
EasyJet, Málaga-Milán, 75 euros ida y vuelta, con dos amigos de la facultad, un reencuentro, sin parejas.
¿Por qué Milán? Fue el billete más barato que encontramos en el momento de hacer la reserva.
Nos fuimos el sábado por la mañana y volvimos el lunes más temprano aún.
De Milán me he traído un cinturón del H&M, unas anginas que me tienen asustada y cuyas verdaderas consecuencias aún desconozco, y muchas risas.
Para la ocasión adoptamos unos nombres de guerra. A mí me pusieron Jeanette (por lo de rebelde –qué cabrones son…-), luego estaban Noeli (como los dibujos animados) y Damian (pronunciado "demian" como el de la peli, porque estaba de un malicioso…).
Comimos de escándalo en todas las ocasiones, tuvimos mucha suerte con los restaurantes, que son baratos comparado con España y con lo que una se podría esperar de Milán (allí verdaderamente caros son el alcohol y los taxis). El transporte público es muy efectivo y relativamente barato: el billete 48 horas para metro, tranvía y tren de cercanías costaba 5,5 euros.
También tuvimos suerte con el tiempo que hizo, estupendo, sobre los veinte grados, se podía ir perfectamente en manga corta.
Llegamos y el hotel estaba muy bien, baratísimo y cuatro estrellas (Damian se lo curró, tengo que reconocerlo). Fuimos a almorzar y después de compras. Eso es lo peor, qué consumistas son mis niños, pero bueno, entiendo que por sus trabajos tienen que ir vestidos de una determinada manera y que no podían desperdiciar la ocasión de estar en Milán. Me han dado una con las compras… Creo que tengo pesadillas con zapaterías.
Tras el cafe latte de rigor, paseamos por la ciudad, a ducharse, a cenar y a salir.
Un amigo de Damian que visita con frecuencia Milán nos había dado información de varios sitios de ambiente. Al final pasamos toda la noche en un local que se llamaba “go lounge” o “glounge” porque nos dimos cuenta de que era de los que cerraban hasta más tarde. Estaba genial, la verdad. Tenía de todo, dos plantas, terraza fuera, gente bebiendo de pie en la calle, zona de bar, mesas, zona de sofás y zona de baile, música más que aceptable. Lo peor los baños, unos colones… estaba petado el bar el sábado por la noche. El sitio me encantó. Empezamos en la terraza y luego nos fuimos a bailar.
La perdición fue que ponían mojitos. Ahí tiramos la casa por la ventana. Pasó de todo, vaya noche, incluida peleilla interna que se solucionó pronto. Damian ligó con uno que Noeli y yo apodamos rápidamente “el profe de religión” (tenía toda la pinta) para meternos con él. Tengo lagunillas pero estuvimos bailando mucho y luego en la calle hablando con mucha gente en un batiburrillo de idiomas que yo no sé cómo nos entendíamos pero lo hacíamos. Al final Noeli conoció a unos que nos llevaron en coche al hotel. A esas alturas Damian ya había desaparecido con el profe de religión. Salió redonda la noche.
A la mañana siguiente yo estaba que no me podía mover, porque encima tenía mucho sueño acumulado. Estaba destrozada, así que me quedé durmiendo mientras éstos se fueron a visitar el castillo. Volvieron para la hora de comer. Con unas resacas considerables y consumiendo agua por litros, tras almorzar y tomarnos unos helados buenísimos, visitamos il Duomo. Muy bonita, me gustó en especial una vidriera (la segunda a la izquierda según se entra) que representaba la lucha entre el bien y el mal y había imágenes del infierno y también los rosetones laterales de la parte trasera. Después de eso fuimos caminando (un montón) hasta la basílica de Santa María No Sé Qué, con la intención de ver el cuadro de La Última Cena de Leonardo Da Vinci, pero había que pedir cita con antelación, así que nuestro gozo en un pozo. Aún así me alegré de haber ido. La basílica era románica, preciosa, qué buen gusto tuvo el que la ingenió. Era moderna y todo. Una pena que parte se destruyó durante la Segunda Guerra Mundial.
Tras eso estábamos hechos polvo y nos fuimos al hotel a echar una siesta. No me podía dormir… Éstos todavía tuvieron el valor de volver a ir de compras.
Luego fuimos a otra zona de la ciudad, Corso Como, o algo así (cerca de la estación Garibaldi). Para ser domingo había una animación increíble. Cenamos, nos tomamos una copa en un barecillo muy agradable que se llamaba Novecento y nos volvimos al hotel, porque dos horas después teníamos que estar cogiendo el taxi al aeropuerto. Justo cuando me iba a quedar dormida nos tuvimos que levantar para irnos. Qué mal cuerpo. Bueno, encima nos equivocamos de terminal y hubo un poco de desbarajuste y carreras en el aeropuerto. No nos dio tiempo ni a desayunar. Y luego lo peor es que en el avión hacía tantísimo frío que tampoco me pude dormir. ¿Serán de ahí mis anginas o de la gran noche (en la que perdí mi jersey -pero no me importó mucho porque ya vivió lo que tenía que vivir-)?.
Llegué a Málaga hecha un trapo.
Dos días bastante bien aprovechados, da la sensación de que estuvimos más tiempo. Hemos prometido que el año que viene haremos otro viaje similar, pero a otro destino.
Nos hicimos muchas fotos, pero todavía no las he visto. Si luego descubro alguna que merezca la pena la cuelgo.
(baños romanos en Asturias)
En estos tiempos del fin de los tiempos podría parecer una pérdida de tiempo (valga la doble redundancia) rebuscar en la historia. Romanos, celtas, católicos, que si la reconquista o la expulsión, ¿llegaron a convivir neandertales y cromañones? ¿qué más da ya?
Estoy suscrita a un blog de arqueología. Siempre me gustó la historia, la prehistoria en especial. En primero de carrera me escapaba de clase y me iba a la facultad de letras. Asistía a las clases que me parecía, sabiendo que nunca tendría que memorizarlo, que no iba a tener exámenes (así me iba, pero ya ¿qué más da?). Soy una feliz…
De los romanos sé mucho, durante años me hartaron (derecho romano, historia del derecho…), pero acabo de leer un artículo que me ha interesado, distraído, evadido…
(no hace falta ni que os lo leáis, no es nada excepcional, para interesante éste ).
No hay (al menos no encuentro) moraleja ni nada por el estilo. Eran otros tiempos, otra vida… Igual que nos ha tocado aquí no podía haber tocado allí.
Hace bastantes años envidié a la generación del 68. Qué tiempos, qué ilusiones, qué energía... Parecía que los siguientes éramos unos cutres conformistas (y lo éramos, pero ellos unos vendidos -si nos ponemos así-).
Nada que ver… para tiempos emocionantes éstos. Nos ha tocado la lotería.
Ya no hace tiempo de andar en bolas por la casa. Voy a la habitación y me pongo una camiseta vieja que me gusta. Me acuerdo de que ese calorcito que te inunda marca el comienzo del otoño, que por suerte en Málaga suele ser una estación larga y agradable, quitando unos pocos días de lluvia fuerte.
Ya pasé un otoño aquí, hace muchos años, aunque no fue tan bueno como yo esperaba, pero no fue culpa de la estación.
Cuando me vine a vivir a Málaga en enero ése fue uno de los factores que influyeron en la decisión, el buen tiempo. Tenía razón.
Este año la primavera fue larga y buena, el verano mejor de lo esperado, se ve que lo peor es el invierno en esta casa, fresca en verano (dentro de lo soportable), pero fría en invierno, orientada al este.
A Carrie le gusta la casa, porque hay pajaritos en el jardincillo de la calle y se comunica con ellos, los imita más bien, yo creo que los pajaritos pasan. Lo metemos en la jaula y lo acercamos a la ventana abierta hasta que anochece. Luego a dormir en una habitación a oscuras.
Abejita parece una griega o una romana porque, por no ir a por la camiseta, está enredada en una colcha fina y morada. Está tecleando, la luz del atardecer sobre sus hombros (cuyo grado de suavidad sólo yo conozco con tanta precisión), y la observo.
La vida es agradable aquí, ahora, si me olvido de que dos personas que quiero están enfermas, si me olvido de cosas (casi añoro los días en que mi único problema era un suegro retrógrado).
Pero hoy es aquí y ahora.
Los amores antiguos han seguido su propio camino y yo soy más yo que nunca.
Recuerdo lo que escribí, con la perspectiva que da el tiempo puedo decir que era verdad:
Al final corrí más que vosotras, corrí más que nadie, dejé atrás la ciudad, sus sinsabores, los vuestros, mi vida tal como la conocía, tu amor. Ni siquiera fue una huida hacia delante, fue simplemente un acto de desesperación. Corrí tanto que nadie me pudo atrapar y descubrí, de nuevo, que amaba mi libertad. El mundo es grande y está lleno de cosas que valen la pena, siempre lo supe y siempre te lo quise hacer entender. Lástima que las cosas no salieran bien.
Una de las películas favoritas de Abejita es “La princesa Mononoke” de Hayao Miyazaki, de Studio Ghibli, (si no la habéis visto la recomiendo), aunque yo siempre he preferido “El viaje de Chihiro”.
Qué película… Somos muy seguidoras desde antes de conocernos.
Hoy me estoy acordando de “La Princesa Mononoke”, la hemos visto unas cuantas veces, aunque desde la última vez ya hace un tiempo. No me importaría volver a verla.
Me encantan los kodamas, la luz en el bosque primigenio, cuando el Espíritu del bosque pisa y todo florece… Es una maravilla.