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weblog de Iwi

Mis pensamientos sobre Gaia

Björk - Hunter

El día que dejamos de adorar a La Tierra

y empezamos a adorar a dioses lejanos

firmamos la sentencia.

 

Nos disociamos,

nosotros, la materia gris,

envalentonados y arrogantes,

abrazados al raciocinio,

embriagados de codicia,

abocados a la carrera suicida

de la droga negra,

nos separamos de la madre.

 

Las plegarias perdidas

deben volver.

 

 

 

 

Se supone que todos descendemos de unas doce personas. Me imagino aquella pequeña comunidad, aquel viaje posterior por el que nos expandimos por la tierra, lleno de peligros, animales nuevos…

De ahí a conquistar el mundo. Somos capaces de lo mejor y lo peor.

Qué mala suerte, ¿no? Con la de años que ha vivido la humanidad y nos ha tenido que tocar vivir precisamente ahora. Pero, ¿cuándo no ha habido catástrofes, guerras, fines de civilizaciones?

Lovelock , prestigioso científico y creador del concepto actual de Gaia -siempre agradecidos-, piensa, en esa metáfora antropocéntrica llevada hasta extremos tortuosos de equiparar al planeta con el ser humano, que somos el sistema nervioso de la Tierra. Yo pienso que somos más bien su materia gris. Cada ser humano sería una neurona. El sistema nervioso lo constituirían los seres vivos en su conjunto.

De todas formas Gaia no es una persona y llamarla planeta es algo simplista (¿no se han peleado hace poco por si Plutón era o no un planeta?). Es un sistema vivo, sí, pero desconocemos su naturaleza.

Un pez está vivo, tiene sistema nervioso, pero nunca será capaz de comprender que dos más dos son cuatro. Eso no significa que dos más dos no sean cuatro.

De la misma manera que un pez no entendería esto, nosotros nunca podremos entender el mecanismo que nos sostiene, a nosotros y a la tierra. Que no lo entendamos no significa que no exista y tenga su lógica, simplemente ésta se nos escapa.

Fue J. B. S. Haldane quien escribió: "Sospecho que el universo es más raro no sólo de lo que suponemos sino de lo que somos capaces de suponer".

Disiento también con la teoría de que nosotros somos el virus de la tierra. El virus, si acaso, está dentro de nosotros, es mental, y es la avaricia, pero los humanos somos parte de Gaia también, - todo es uno (y el universo es mental) -. No somos el virus, ni su cáncer, porque la tierra y los mismos virus que contiene forman parte de su sistema. La muerte que dentro de ella se produce en ocasiones no hace sino ratificarla viva.

Rompimos las conexiones emocionales con la madre y tenemos la percepción distorsionada. El concepto mismo de riqueza es relativo, depende de la riqueza de los demás y desde luego la riqueza verdadera no es la que pensamos actualmente, de hecho así lo empiezan a constatar incluso los economistas. La riqueza es la satisfacción de las necesidades básicas, dentro de las cuales debemos incluir un entorno natural saludable y sostenible. La riqueza debe ser también espiritual. Hay que cambiar conceptos y mentalidades.

Lovelock es un agorero y excéntrico viejecito inglés, de alguna forma vendido a la industria (no estoy para nada de acuerdo en que la energía solar y eólica no sean salidas realistas y la energía nuclear sea la única solución ecológica), de otra siempre muy suyo, que piensa cosas como que el calentamiento global llegará hasta extremos insostenibles y la población global se verá diezmada y condenada a vivir en lugares nórdicos [que se expanda esta idea es una mierda porque nadie querrá invertir en África], que hemos llegado a un punto de no retorno, que no tiene solución porque los sistemas sociales actuales son demasiado lentos para reaccionar. Algunos dicen que es tan catastrofista porque le queda poco para morirse y está aprovechando para ser provocador y anunciar un mundo apocalíptico para que la gente reaccione. Pudiera ser, pero no estoy tan segura. No lo sé bien. En realidad paso de Lovelock y de leer su famoso libro “The Revenge of Gaia”. Me sé las conclusiones y prefiero centrarme en las soluciones.


Cuando EEUU entró como contendiente en la Segunda Guerra Mundial, transformó toda su industria en armamentística (de la que se hicieron cargo las mujeres, por cierto) en seis meses. Se puede hacer, querer es poder. Igual que se cambió para construir tanques y bombarderos se puede cambiar (ahora mucho más) para la fabricación de unidades de producción de energía eólica y solar y coches híbridos o directamente eléctricos o solares.

Otro dato, durante estos años se suspendió la pesca en la zona del conflicto (obvio, era muy peligroso); al cabo de de esos cuatro años de parón algunas de las especies, prácticamente esquilmadas después de siglos de explotación, se recuperaron.

La tierra es frágil, pero tiene un poder fuerte de autoregeneración, el problema es que ya no puede hacerlo sola, tenemos que ayudarla.

El hombre no puede vivir sin futuro y si éste no es posible tendremos que inventárnoslo.

El mundo ya nunca será cómo lo estudiamos de pequeños en aquellos libros de Geografía o Ciencias Sociales, pero puede ser, por lo menos.

 

En realidad sólo veo un problema grave: los océanos. El sistema de la vida en los océanos es mucho más delicado que sobre tierra firme. Al derretirse el hielo del Ártico cambiará la salinidad del mar, y entre eso y el aumento de temperatura, prácticamente todo el fitoplancton morirá. Esto, aparte de cargarse la vida de los océanos (sin la cual podríamos vivir, con dificultad pero podríamos) impedirá la transformación de CO2. El fitoplancton es el responsable de LA MITAD de la transformación de CO2 sobre la tierra, por lo que si esto ocurre habría que duplicar la masa forestal existente actualmente para mantener el equilibrio. Eso sí que es un trabajo. Podíamos empezar ya.

 

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3 comentarios

Jordan 5 -

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Alan Maya -

Todo lo que dices es genial y es 100% verdadero.

Marcos -

Estoy de acuerdo contigo... pero me interesaria agregar que tambien hay otra estructura que esta formando parte de Gaia aunque sea artificial, la internet, pienso que cuando este completa y verdaderamente integrada sera un verdadero cerebro para Gaia... es interesante, quizas sea inconciente, el hecho de crear fuera de nuestras cabezas algo que esta dentro de ella. Cada neurona es una computadora lo cual lo hace mas interesante, quizas llege un momento en el cual la red llege a funcionar por si misma y nosotros pasemos a ser meros supervisores.
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